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jueves, 27 de marzo de 2014

Sobre Makers, Hackers y cómo conseguir lo que yo quiero


Hacemos las cosas por nosotros mismos (Do it Yourself) Probamos por ensayo y error, mientras nos acercamos a lo que nos gusta  (estamos en beta). Entonces los objetivos se alargan y el futuro se hace incierto (vivimos el momento). Recibimos poco apoyo de las instituciones (desafección política) y sensación de que estamos solos. Entonces vemos que hay más personas como nosotros y las tenemos cerca (la comunidad local) y nos damos cuenta que nos podemos ayudar unos a otros (cooperación), haciendo las cosas de la manera que queremos (Do it with others), como nos gustan a nosotros (customización) y utilizando recursos ya existentes. Y entonces, empezamos a buscar socios que sean creativos; compartimos espacios comunes para trabajar donde el co-working construya sinergias; cogemos las cosas establecidas y las modificamos para adaptarlas a nosotros; y valoramos lo viejo y lo reparamos nosotros mismos como si sólo nosotros pudiéramos decidir cuándo las cosas se acaban.

 Y ahora, que aparecen sitios como Fablab donde ya podemos tomarnos un café mientras se imprime en 3D el objeto que es como queremos que sea, esa cosa que hacemos porque nos da la gana, que hemos traído de la China de nuestra imaginación y diseñada por nosotros mismos: un equipo de emprendedores a los que nadie manda. Ahora, que se pondrán en jaque mate las patentes, que los que inventen impactarán en su entorno inmediato como si no hubiera mundo más allá de lo que se pueda tocar. Justo ahora,
que una Startup puede tener más poder que una empresa gigante y los líderes mundiales se están debilitando. 

Pues es ahora que nos creemos en crisis como si eso nos excluyera de la responsabilidad del poder. Como si quisiéramos ser rebeldes toda la vida pensando que la autoridad está afuera, y que no va con nosotros. Como si pudiéramos quejarnos eternamente a un servicio Post-venta que no responde a las reclamaciones. Pero ay de nosotros! cuando veamos que la rebeldía se transforma en seguridad y el poder nos sorprenda dentro. Cuando veamos que las quejas eran algo del pasado y ahora estemos directamente actuando. Cuando nuestros hijos se den cuenta que nadie les ha enseñado a gestionar su autoridad y nosotros digamos el "poder ya no es lo que era". 


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